Gracias por ser como eres.
Así puedo saber como soy yo.
Si tu intención es perjudicar mis acciones, eso me hará más resistente.
Si tu pretensión es infravalorarme, eso me hace más valioso.
Si me criticas, me demuestras tus fallos y me haces más fuerte y tu te vuelves más vulnerable.
Si intentas destruirme, aparentemente lo podrás hacer, pero realmente refuerzas mi resistencia.
Si no quieres comunicarte conmigo, yo aprendo como eres tú.
Si intentas hacerme daño, yo me licuo entre tus intenciones y tu furia se volverá sobre ti.
Si me ayudas, te ayudarás.
Si me perjudicas, te perjudicarás.
Quizás ahora no lo veas, pero lo verás.
Nunca te creas más importante que los demás:
“El dedo que señala la Luna, no es la Luna”
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1 comentario:
Comprendo tu mensaje, eres un poeta, hay que entenderlo desde la profundidad de un ser agredido, con fuerza para defenderser y con poder para no realizarlo, que es lo más difícil. Eso, ser un guerrero pacífico.
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